Mostrando entradas con la etiqueta Campeche. Mostrar todas las entradas
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23 nov 2011

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Si pudiera volver a uno de los sitios que hemos visitado creo que elegiría Santa Rosa.

Desde el poblado de Holpechén, siguiendo la carretera 261, hacia el km 79 se encuentra la desviación a Santa Rosa Xtampak. Hay que seguir un camino de terracería por unos 40 km. El trayecto se hace largo y algo pesado. Llega un momento en el que deja de haber indicaciones por el camino y siempre hay que seguir en linea recta o bien escoger el camino que esté mejor mantenido (a veces las diferencias son sutiles). Nosotros nos metimos por error en algún pueblito y la terracería se nos hizo eterna, pero finalmente llegamos sin complicación al sitio. Justo donde termina el camino...

Siguiendo la política del INAH (política imaginada por nosotros después de unas decenas de sitios visitados, sin contrastar) al tratarse de un sitio poco visitado y de acceso más bien remoto, el precio es de 31MXN. Sorprendente porque para nosotros, Santa Rosa, ha sido una de las grandes sorpresas de nuestras aventuras y uno de los lugares que más merece la pena visitar.

Se trata de una monumental ciudad de estilo Chenes (aunque hay algunos elementos Puuc por aquí y por allá) que parece fue la "capital" de esta zona durante el clásico. A la vista de visitante está que se trata de un lugar importante. Sus más de 30km2 de extensión, la monumentalidad de sus edificios, la arquitectura de sus plazas, etc. Es uno de los pocos lugares de la zona que contó con estelas grabadas con inscripciones...

El área se sigue trabajando hoy en día y además de las estructuras que nos muestran en el mapa principal se pueden visitar una serie de plazas todavía sin rehabilitar muy espectaculares. Por el camino se pueden observar varios chultunes, muy comunes en el área, que servían para almacenar el agua.

Las partes mejor conservadas y por las que la visita merece la pena son el Palacio (con sus tres niveles de construcción), el Cuartel (espectacular plaza con edificaciones a los cuatro costados) y el edificio de la serpiente con una figura de Itzamná.

Los vigilantes del sitio nos contaron que los "antiguos" (mayas) no siempre están contentos con cómo se trabaja el sitio. Hacía unos meses removieron una piedra que tapaba un arroyo natural en una de las escalinatas del Cuartel, según el guía el agua brotaba casi por el borde del agujero, pero los arqueólogos los dejaron destapado y los mayas se enfadaron y lo secaron. Estando en el lugar, completamente hechizados por el ambiente y su preciosa arquitectura, nosotros no dudamos en ningún momento de que se trataba de un hecho perfectamente real.

Nosotros disfrutamos de una visita deliciosa, una vez más nos perdimos por todos los rincones, encontramos zonas sin excavar y a medio excavar, encontramos selva y lo pasamos fenomenal.

Nuestra nota: 9/10
Lo mejor: El Cuartel y El palacio, pero todo merece la pena.
Lo no tan bueno: La carretera para llegar.
Recomendamos: Llegar temprano para que no apriete el sol, perderse por toda la zona, preguntar a los vigilantes son unos tios estupendos (al menos cuando estuvimos allí) ellos mismo te muestran zonas menos conocidas y cuentan anécdotas del trabajo ya que llevan allí aaaños! Aunque sea un rodeo hay que visitar este lugar. 






10 nov 2011

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Desde Campeche hay dos maneras de llegar por carretera a Holpechén, ciudad desde la cual se accede fácilmente a los sitios del este del estado y que se caracterizan por su estilo arquitectónico Chenes.

Una de ellas es seguir la carretera 261 que va directa. Nosotros, como pasamos por Edzná y teníamos contemplado regresar por el norte, decidimos tomar la menos transitada 283 y visitar la Región del Chenes. En el mismo día pudimos visitar 3 pequeños sitios: Hochob, Dzibilnocac y Tabasqueño. Los sitios están mejor señalizados si se visitan en sentido contrario (vamos, desde la carretera que nosotros decidimios no tomar) pero no significa que sea imposible encontrarlos...



La arquitectura de la Región del Chenes, con características del Puuc y de Rio Bec, se caracteriza por el uso de máscaras zoomorfas alrededor de puertas y en fachadas superiores (en 3 partes) y cresterías en un solo muro. Es un estilo más complejo de indentificar debido a la semejanzas que guarda con sus vecinos, a veces es más fácil ver las diferencias y así ubicar los estilos correctamente. En este caso, por ejemplo, no encontramos los complejos de torres gemelas de Rio Bec.

Hochob (Lugar de las mazorcas de maíz) se encuentra cerca de la carretera 283, es absurdo que no esté señalizado desde este sentido puesto que se accede de manera más directa que desde Holpechén. Una vez localicéis el poblado de Chencoh ya no tiene pérdida.

El acceso cuesta 31MXN y se encuentra en un alto, tiene caseta de cobro donde venden pequeñas publicaciones útiles para visitar el sitio por apenas 5 MXN y baños ecológicos. Aunque se han encontrado datos de ocupación anteriores, el apogeo de Hochob se dió en el Clásico Terminal (800-1000 d.C) y el Posclásico Temprano (1000-1250 d.C)

Lo que más destaca del sitio es su Palacio Principal con un mascarón de Itzamná que ocupa toda la parte central. Hay otras estructuras interesantes como el Palacio del Este o las Estructuras V y VI en la parte opuesta de la plaza.

Nuestra nota: 7.5/10
Lo mejor: El tremendo mascarón de Itzamná.
Lo no tan bueno: El sitio es pequeño, fuera de la plaza principal no hay nada reconstruido.
Recomendamos: Subir con energía la escaleras! El sitio está en el primer alto que nos encontramos en mucho tiempo!!


Un poco más adelante, siguiendo la misma carretera 283 todo recto, encontramos el pueblo de Iturbide (OJO: que en todos los carteles sale señalizado como Vicente Guerrero). Para llegar a Dzibilnocac (Bóveda Pintada) hay que atravesar el pueblo hasta el final. Nos encontramos entonces directamente con el sitio.

A pesar de situarse sobre una superficie de unos 1.5 km2 el area accesible hoy es muy reducida. El sitio es sencillo y sólo destaca su estructura principal cuyo templo superior se encuentra adornado con mascarones del monstruo de la tierra. Esta estructura nos recuerda muuuucho el estilo Rio Bec.  El acceso es gratuito por el momento.

Nuestra nota: 6.5/10
Lo mejor: La estructura A1, no hay mucho más.
Lo no tan bueno: El sitio es pequeño y se ha excavado muy poco.
Recomendamos: No perder mucho tiempo aquí si tenéis que ver otros sitios.
El último sitio Chenes de nos pilló de camino fue Tabasqueño. Sin duda el mejor señalizado pero cuya carretera de acceso es simplemente infernal. Nosotros llegamos sin "problema" con nuestro SUV, pero tuvimos que asistir por el camino a la única pareja de visitantes que nos encontramos por toda la zona. En época de lluvias imagino que el acceso será muy complicado.

También se trata de un sitio pequeño, cuya zona explorada consiste sólo en una plaza rectangular adornada de edificios estilo Chenes en sus costados, y con su apogeo en el Clásico Tardío.

Su entrada también es gratuita y su Templo-Palacio destaca por su portada zoomorfa integral con mascarones de Chac en los laterales.
Nuestra nota: 7/10
Lo mejor: La portada zoomorfa de la Estructura I
Lo no tan bueno: Lo mismo que los sitios anteriores. Poca superficie explorada.
Recomendamos: Ver los 3 sitios, de esta manera la visita sabe a más.

7 nov 2011

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Para llegar al Edzná desde la ciudad de Campeche (que es lo mas habitual), se debe coger la carretera hacia Hopelchén, hacia el Este. Después de unos 45 km. encontraremos una desviación a la derecha que, tras unos 20 km. nos llevará a las puertas del yacimiento. De todos modos está bien señalizado desde la ciudad, ya que se trata de un yacimiento importante.

Edzná es una antigua ciudad maya fundada originalmente en el 400 a.C., y cuyo apogeo comenzó a partir del 600 d.C. (en el clásico), y que pervive hasta poco tiempo antes de la llegada de los españoles (1,450 d.C.). En sus construcciones podemos hallar influencias de las culturas Puuc, Chenes y Petén, y bien vale una visita, ya que algunos de los edificios que se conservan son muy espectaculares.
La entrada al recinto cuesta $41.00, y se llega al yacimiento por una larga avenida. Lo primero que nos encontramos es un edificio de tipo administrativo, llamado la Casa de los Cuchillos (ya que en él se hallaron bastantes de estos utensilios). Este edificio da paso a la Gran Plaza que conforma el centro de la antigua ciudad maya de Edzná. Y es una plaza realmente impresionante. En el lado derecho podemos ver la Nohoch na, o Casa Grande, una larguísima estructura con gradas, probablemente utilizadas por los pobladores para asistir a espectáculos o ceremonias religiosas en la Plaza. Sobre esta estructura había dependencias administrativas.

Al fondo vemos una pequeña pirámide y un juego de pelota, y a la derecha de la plaza destaca un enorme zócalo sobre el que se alza el famoso Edificio de los Cinco Pisos, una estructura piramidal impresionante, con habitaciones en cada altura y portales de estilo puuc. Sobre el último de los pisos se conserva parte de una crestería que otorga mas altura al edificio. Sobre el zócalo hay también algunos edificios mas, que forman otra plaza, con algunas pequeñas estructuras adicionales tras ellos. Todo este enorme conjunto se llama la Gran Acrópolis.
Siguiendo con la visita, no hay que perderse, tras el Juego de Pelota un pequeño edificio con mascarones muy bien conservados, mas allá de la gran plaza, junto al cual podemos ver otro zócalo, no tan grande, y con templos encima, al que se llama Pequeña Acrópolis.

Siguiendo caminos secundarios se puede llegar a visitar alguna estructura de interés (siempre que se pueda evitar convenientemente a los vigilantes en las zonas con paso restringido), como una pirámide recientemente despejada de vegetación pero aún inexcavada tras la Gran Casa, o el pequeño Patio de los Embajadores, junto a la Casa de los Cuchillos.

En conjunto podemos decir que Edzná, a pesar de no ser una de las"joyas de la corona" (como Tikal, Uxmal, Palenque o Chichen), sí se puede incluir en un segundo nivel de ciudades mayas casi igual de espectaculares pero que no gozan de tanta fama como sus hermanas mayores, como Kohunlich, Dzibanché, Becán, Yaxchilan o Santa Rosa Xtampak.


Nuestra nota: 8,5/10
Lo mejor: El Edificio de los Cinco Pisos es brutal, sobre su zócalo y junto con el resto de construcciones de la Gran Acrópolis.
Lo no tan bueno: Es un lugar bastante concurrido (sobre todo si se visita en el Equinoccio de primavera).
Recomendamos: Recrearse un rato contemplando la Gran Acrópolis desde las gradas de alguno de sus templos menores. Seguir los senderitos y disfrutar de los edificios mas alejados de la Gran Plaza también.

2 nov 2011

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San Francisco de Campeche, capital del estado de Campeche, es una bonita ciudad colonial a orillas del Golfo de México. Su centro histórico está declarado patrimonio de la humanidad, y pasa por ser una de las únicas ciudades amuralladas del Caribe. Fue fundada por un tal Francisco de Montejo y León "el Mozo" en 1540, después de que la original Salamanca de Campeche (1531) tuviera que ser abandonada (se ve que los mayas se lo pusieron complicado a los españoles). El lugar sirvió de base a estos últimos para la conquista del Yucatán (1542-46).La ciudad colonial, de tipo renacentista, tiene una planta en damero, con una gran plaza en la que está la Catedral, y está rodeada de una muralla con baluartes, algunos de los cuales, restaurados, han sido reutilizados para alojar museos y dependencias municipales.

Para visitar Campeche lo mas cómodo es alojarse en alguno de los variados pequeños hoteles que se pueden encontrar en el centro, la mayoría de ell
os muy cerca del mar. Los precios son razonables y dispo nen de todas las comodidades, y algunos incluyen piscina.
El la ciudad se pueden visitar lugares de interés, pero lo que es mas recomendable es pasear por las calles, muy coloridas, y disfrutar de la arquitectura colonial, bien conservada en muchos de sus restaurados edificios. Hay multitud de pequeños restaurantes con precios económicos en los que se puede disfrutar de la cocina local, y también vale la pena subir a los diferentes tramos de muralla, desde los que apreciar la urbe.
Hay unos cuantos sitios que conviene no perderse:


La Catedral de Nuestra Señora de la Purísima Concepción, del s.XVII, que preside la plaza de la Constitución. Todo el conjunto es muy bonito, con algunos edificios coloniales bien conservados, muchas casas pintadas en colores vivos.

Museo de Arquitectura Maya, enclavado en el baluarte de la Soledad, muy cerca de la Plaza de la Constitución. Tiene una muestra de magníficos elementos arquitectónicos, generalmente cubiertos de glifos, provenientes de algunos de los mas significativos yacimientos mayas del estado (Edzná, Santa Rosa, Calakmul, Becán, etc...).

Museo de Arqueología, situado en una espectacular fortificación colonial del s. XVIII, el fuerte de San Miguel, en la cima de una colina que domina la ciudad. La colección tiene piezas muy buenas, como algunas de las famosas máscaras mortuorias de jade. Vale la pena la visita, aunque solo sea para disfrutar de la vista desde lo alto de la fortaleza.

En conjunto es una visita muy recomendable, ya que es una de las ciudades mexicanas mas hermosas de todo Yucatán (por no decir la mas hermosa). Un lugar tranquilo en el que pasar un par de días (tampoco mas, porque la ciudad no es muy grande)

Nuestra nota: 8/10
Lo mejor: Es fácil de visitar, muy tranquila y un magnífico ejemplo de ciudad colonial. El museo de arquitectura maya tiene piezas muy buenas.
Lo no tan bueno: Es una ciudad pequeña, no hay muchas cosas que visitar.
Recomendamos: Dar un paseo por la orilla del mar, se pueden ver pescadores vendiendo su mercancía directamente (hasta tiburoncillos)


30 oct 2011

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Camino de Merida a Campeche hay varias señalizaciones de ruinas. Muchas de ellas continuan el estilo Puuc que prolifera un poco más al norte.

Las ruinas que fuimos a visitar Acanmul y Kankí, a pesar de estar señalizadas en algún punto del camino no son demasiado fáciles de localizar, sobretodo Acanmul, que a partir de cierto punto resulta prácticamente imposible de encontrar. Para llegar sin perderse hace falta seguir las siguientes instrucciones:

Desde la carretera general que va a Campeche hay que tomar una desviación hacia Chamblas desde Hampolol. (Justo ahí es donde debe aparecer un cartelito azul de ruinas típoco de la zona). Acanmul está pasado el pueblo de Nachehá, siguiendo la carretera todo recto hasta tomar el desvio al pueblo del mismo nombre, en Nachehá hay que tomar una carretera de terracería, a unos 4.5km una salida casi oculta a la derecha, junto a una curva. Entrando por la pista de tierra el sitio está en la primera bifurcación, a mano izquierda. No tiene pérdida (je, je, je).

Acanmul es un pequeño sitio en el que se ve se han estado haciendo trabajos de investigación los últimos años. Hay algunos carteles escritos a mano que indican las estrucuturas y resulta sencillo de visitar (a pesar de encontrarse un poquito escondido). Está cubierto de vegetación pero el tamaño de las estructuras es importante y se encuentran en bastante buen estado. Tal vez por sí sólo no merece la pena un viaje tan largo, pero estando en la zona resulta curioso de ver y uno puede sentirse un descubridor del XIX. Ya me gustaría a mi dibujar como Catherwood!!


Nuestra nota: 6.5/10
Lo mejor: Lo que nos reimos hasta encontrar el sitio (preguntamos como a 4 personas y una aseguró para sus adentros que no lo encontraríamos, curiosamente fueron las indicaciones de ese último las que nos llevaron al lugar). Lugar para ver en soledad.
Lo no tan bueno: En realidad no tiene nada malo, pero es un lugar pequeño y no tan espectacular.
Recomendamos: Seguir las indicaciones si no queréis pasar media mañana buscándolo. 




En Tenabó, pasada la PEMEX está el desvío a Kankí. Hay que llegar por la carretera hasta el pueblo del mismo nombre a unos 15km, adentrándose en el pueblo llegar hasta el cartel que señaliza el "camino" al sitio de unos 500m. Bastante más sencillo de localizar que el yacimiento anterior.

El lugar tiene un centro de interpretación (un chamizo con un bote de basura) y está algo más organizado que otros que hemos visto, aun así no encontramos a nadie que vigilara el lugar.

La ciudad se compone de una sucesión de plazas (10 en total) comunicadas unas con otras en las que se pueden ver algunas subestructuras que quedan en pie.

El sitio, de estilo arquitectónico Puuc, resulta curioso por esta sucesión de patios, pero hay pocas estructuras realmente a la vista y lo que más llama la atención son los túmulos de rocas unos tras otros. LLegados a la parte principal del sitio se pueden observar algunos detalles como columnas o algún friso. El sitio está algo retirado y no es muy conocido por lo que lo visitamos completamente solos.


Nuestra nota: 6.5/10
Lo mejor: Resulta curioso el sistema de Patios, hasta que comienzas a seguirlos parece que no hay mucho que ver, pero el sitio es grandecito. Los árboles de peluches, rodean todo el sitio
Lo no tan bueno: Cuidado con el suelo que pisas. Hay zonas con pozos que casi no se ven y el terreno es bastante accidentado. En época seca hay millones de bichines que te siguen.
 Recomendamos: Pasear por todo el complejo, no es muy grande pero ya que se va merece la pena verlo entero. 




24 sept 2011

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Las mil caras de Campeche

Esta es otra de las escapadas que hemos podido realizar, en esta ocasión, pasando 4 noches fuera. Decidimos probar un par de haciendas para dormir (de muy diferente calado, todo hay que decirlo), así como visitar una ciudad colonial e intentar barrer lo que nos quedaba del estado de Campeche (del cual ya conociamos el sur).
Como de costumbre, podéis acceder a este mapa pulsando aquí para verlo en detalle y localizar cada punto.

Las distancias recorridas en este viaje fueron un poco más largas pero muy gratificantes. A día de hoy no guardo un mal recuerdo de esta escapada y sí que nos llevamos varias gratas sorpresas. Sin dudarlo repetiría.

El viaje lo realizamos en coche, como usualmente. Salimos por la tarde para llegar a nuetro primer alojamiento pasado Mérida. La Hacienda Yaxcopoil. Al día siguiente tomatos camino hacia la ciudad colonial de Campeche pasando por dos sitios arqueológicos ocultos: Acanmul y Kanki.

El siguiente día fue muy intenso, día de Equinoccio, visitamos Edzna, Hochob, Tabasqueño y Dzibilnocac. La siguiente jornada resultó memorable al realizar uno de los grandes descubrimientos de toda nuestra estancia: Santa Rosa Xtampak. Posteriormente visitamos las grutas de Xtancumbilxunaan (sí, puedo decirlo en voz alta de carrerilla, ¿y tú?) y el pequeño sitio de Xkalumkin.

Terminamos nuestro periplo dándonos el gustazo de dormir en la Hacienda Santa Rosa y visitando las ruinas de Oxkintok.

Para los no acostumbrados a ritmos frenéticos recomendamos realizarla con un par de días extras. Si dispones de un par de semanas mejor visitar todo el estado, que no tiene desperdicio, llegando hacia la zona de Rio Bec que quedaba ya bastante cerquita.

22 may 2011

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Después de nuestra aventura en la selva y el descanso en el hotelito nos dirigimos al final de nuestra expedición. Dos pequeños sitios del estilo Rio Bec. 

El primero de ellos, Balamkú, está en dirección a Escarcega, a unos poco kilómetros, la salida a mano derecha en la carretera está bien señalizada y el camino es accesible. La entrada cuesta 31 MXN y hay que caminar unos cientos de metros hasta llegar al sitio. 



Las estructuras son sencillas rodeadas de arbolillos y zonas un poco más abiertas. Mientras caminamos nos dimos cuenta que uno de los guardianes nos seguía, lo que nos hizo sospechar un poco, pero estabamos equivocados. El señor me indicó que la entrada a ver los relieves de estuco estaba por un lado de la estructura principal. Le seguí. Al costado del templo había una puerta cerrada con llave que el hombre abrió amablemente, el resto de la expedición andaba perdida por el sitio. Entré y me quedé de piedra. 

Todo la parte del templo que se ve desde el exterior es una reconstrucción de la capa del último periodo. Bajo esta "boveda" del clásico tardío se encuentra la subestructura que estaba coronada con unos relieves de estuco espectaculares. Son estos relieves los que se descubren al abrir la puerta. Jaguares, ranas, cocodrilos, la serpiente emplumada. Toda una lección de cosmogonía maya hecha de estuco en una sala de unos 10-15 metros de largo. Uno de esos pequeños milagros de la preservación. El sitio no era demasiado importante o conocido hasta el descubrimiento de esta joya. 100% recomendable. 
Nuestra nota: 8/10
Lo mejor: El relieve de estuco. Sin duda.
Lo no tan bueno: El resto no vale tanto la pena.
Recomendamos: Como siempre, ir temprano y llevar una buena cámara para interior. No perdérselo.


La última parada de nuetro viaje fue Xpujil. El sitio está situado en la ciudad del mismo nombre, en el centro. No tiene pérdida. La entrada cuesta 37 MXN. Seguramente porque está cerca de la civilización. Ya hemos comprobado que los sitios alejados tienen bonus en la entrada y te premiam por llegar al fin del mundo. Es lo único que explica el precio de la entrada de Calakmul.

El sitio no es muy grande y tal vez sea el más prescindible pero al estar tan accesible bien merece una visitilla. El edificio principal es muy representativo del estilo de la zona y tiene unas cresterías imponentes. 

Nuestra nota: 7/10
Lo mejor: La estrucutra principal, muy impresionante. MUY accesible.
Lo no tan bueno: El resto no vale tanto la pena.
Recomendamos: No perder mucho tiempo en el sitio para poder visitar los demás.
Después de esta visita regresamos de vuelta a Cancún. Desde Xpuhil el viaje es asequible del tirón, pero nosotros decidimos hacer una parada en Tulum para descansar y llegar temprano al día siguiente. A día de hoy ha sido nuestra aventura más larga... Esperamos os haya gustado.

1 may 2011

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Después de recorrer a fondo la zona Rio Bec en los alrededores de Xpujil, nos dirigimos hacia la que fuera una de las mas importantes ciudades mayas en el periodo clásico (el mas espléndido de la historia de esta cultura): Calakmul.

Calakmul se encuentra en el sur del estado de Campeche, muy cerca de la frontera con Guatelama, y está en lo mas profundo de la impenetrable selva que cubre la región llamada del Petén. Para llegar al sitio hay que seguir avanzando hacia el oeste por la carretera de Chetumal a Escárcega, y girar al sur por una ruta que lleva específicamente al yacimiento, atravesando cerca de 60 km. de selva en la reserva natural de Calakmul.

Poco después de torcer por la desviación, hay un sitio en el que se puede pernoctar. Se trata de un camping, bastante económico, pero sin muchos lujos (mas bién ninguno). Es una buena opción si no se quiere gastar mucho. Y al día siguiente, lo ideal es llegar a las ruinas a la hora de apertura, a las 8 de la mañana. La entrada es sorprendentemente barata, $41.00, teniendo en cuenta la grandiosidad de lo que hay por visitar. Tal vez la razón sea que el yacimiento esta bastante alejado de todo lugar civilizado.

Lo primero que sorprende de Calakmul es la frondosidad de los bosques. La ciudad es enorme, pero está cubierta de la selva mas densa que hemos visto hasta ahora. Entre las ruinas podemos encontrarnos con grupos de monos araña, aves de todo tipo, tal vez un tapir... Los árboles son espectaculares, altísimos, y cubren los edificios en ruinas a lo largo de kilómetros cuadrados.

La ciudad tuvo su momento de gloria sobre los siglos VI y VII de nuestra era, y mantuvo una eterna disputa con otra importante ciudad, Tikal, que finalmente se alzó con la victoria, acabando con la dinastía reinante en Calakmul. De su pasado esplendoroso quedan como testigo las dos enormes pirámides que se alzan entre la selva, Las estructuras 1 y 2. Se hace complicado imaginarse esta ciudad en su momento álgido, pero viendo edificios como esos, uno se da cuenta de su importancia.

A lo largo de los kilómetros de senderos podemos contemplar variados templos, plazas, complejos palaciegos y residenciales, y estelas, muchas estelas originales, cubiertas de bajorrelieves y glifos, que cuentan la historia del lugar.

Para la visita podemos estar como mínimo un par de horas, y vale la pena dejarse llevar por las rutas mas largas (las hay para vagos, para visitantes y para exploradores). Se pueden ver muchas de las innumerables estructuras sin excavar que permanecen intocadas hasta que les llegue el turno.

Después de la visita decidimos darnos un homenaje, y nos fuimos a pasar lo que quedaba del día a un hotelito con cabañas de semi lujo cercano, muy agradable. Aprovechando que el hotel lo ofrecía, nos acercamos a ver, con la puesta de sol, la salida de una colonia de murciélagos de una cueva cercana. Mas de cuatro millones de murciélagos son un espectáculo digno de disfrutarse.

Nuestra nota: 9/10
Lo mejor: La gigantesca pirámide 2, y la incomparable vista que se disfruta desde allí.
Lo no tan bueno: No estaría mal que hubiera mas edificios excavados, y la selva hace complicado sacar buenas fotos.
Recomendamos: Calzarse las botas de caminar y recorrer los senderos mas largos.

20 abr 2011

¡Cuando se nos mete algo en la cabeza no hay quién nos pare!

Para un par de locos como nosotros ver el mapa maya de Campeche es como una tienda de caramelos enfrente de un colegio. ¡Lo queremos todo! La zona está plagada de pequeños sitios, algunos más restaurados, otros apenas unos restos y todos muy interesantes...

Debido a nuestra agenda debíamos escoger los sitios que fueran un poco más "accesibles" y que merecieran la pena visitar. Así que dentro de la Ruta de Rio Bec introdujimos los sitios de Hormiguero y Rio Bec como excursiones más alternativas de la ruta. Sin duda alguna fue un acierto total.


Hormiguero 11La primera jornada por la tarde nos acercamos a Hormiguero. Hay una señalización en el crucero principal de Xpujil que lleva hacia allí. Siguiendo esa carretera (perpendicular a la carretera general) llegamos hasta una señalización a la derecha que lleva al sitio. La carretera comienza asfaltada pero poco a poco se va convirtiedo en una terracería. El camino en sí mismo es espectacular. Cada vez más frondoso, cada vez más selvático, con la luz y el ambiente cambiando mientras avanzas. Una vez allí nos llevamos otra gran sorpresa: entrada libre. Supongo que no mucha gente se aventura hasta allí y por eso han retirado el precio de la entrada.

El sitio no está completamente excavado, apenas tiene dos estructuras restauradas, aunque es fácil distinguir multitud de monticulos en los alrededores y alguna que otra plaza cubierta de vegetación. Aun así la visita es impresionante y ese par de estructuras merecen todo el paseo.

Aqui podemos observar otra portada zoomorfa muy bien conservada. Uno no se cansa de ver esas "monstruosidades".
Hormiguero 01
Nuestra nota: 9/10
Lo mejor: La situación. Hasta ese momento la mejor.
Lo no tan bueno: A pesar de una experiencia cercana al 10, se echan en falta más estructuras restauradas.
Recomendamos: Recomendamos recorrer con detenimiento la zona, descubrir las plazas ocultas y los "tuneles" de excavación en busca de estructura y otros tesoros...



Al día siguiente nos esperaba el plato fuerte de toda esta aventura: Rio Bec. Nuestro sentido común nos indicaba que si todo el estilo de la zona se llama Rio Bec, el yacimiento con el mismo nombre no nos lo podíamos perder. Buscamos información en internet y en varias guías y la verdad que no encontramos mucho que sirviera de ayuda. Gracias a este lugar decidimos escribir este blog, para poder facilitar a otra gente acceso a este tipo de lugares.

Para llegar a Rio Bec primero hay que llegar al Ejido Veinte de Noviembre. Hay que tomar la carretera 186 de vuelta hacia Chetumal y en el primer desvío a la derecha encontramos la desviación bien señalizada. Hay que seguir la carretera hasta el final, ya que termina en el pueblo. Una vez allí sólo existen las siguientes opciones:
    Rio Bec 04
  • A la entrada del pueblo hay una pequeña casa violacea, el guía del pueblo vive allí. Recomendamos hablar con él. Es una de las pocas personas con las que es sencillo entenderse en la zona, aunque no siempre puede ayudar (como en nuestro caso). Si váis con un 4X4 o hay alguno disponible para alquilar en el pueblo, él se hace cargo de llevaros hasta el sitio, siempre que no sea época de lluvias (en ese caso el acceso es casi imposible por carretera).
  • Aventurarse por el camino en busca del sitio. En época seca y con un buen todo terreno puede hacerse. Los franceses a cargo de la excavacion lo hacen cada año y arreglan un poco el camino. Nosotros recomendamos hablar con los lugareños y no ir por tu cuenta.
  • Si ninguna de las anteriores funciona, alquilar unos caballos y contratar un guía. Esta fue nuestra opción y resultó ser toda una experiencia (unos 750MXN por persona, o según negociación). Es una opción nada barata, pero creemos que ha merecido la pena.
El camino a las ruinas a caballo dura unas 4 horas, y se toma la misma carretera que lleva al Ejido hasta el final, que se convierte en una terracería. Más adelante están construyendo unas cabañas mayas para recibir turistas, pero apenas estaban empezando cuando nosotros llegamos. La idea nos pareció fenomenal. Adentrándose por el camino finalmente tomamos un desvío por el monte. Cruzando parte de la selva, tuvimos oportunidad de ver la milpa (cultivo tradicional del maíz con calabaza y frijolitos) de la zona, atravesamos bosques de vegetación frondosa y esquivamos por el camino arañas gigantes.

Después de una buena sobredosis de selva y de caballo, y justo cuando creíamos que ibamos a morir del dolor de llevar montados varias horas en esos caballos de juguete (bien pequeñitos) llegamos a Rio Bec: una serie de ruinas esparcidas en mitad de la selva. Hay algunos carteles manuales realizados por la gente que está excavando el sitio en verano. Aún así parece que uno ha llegado al fin del mundo.
Rio Bec 20
Rio Bec 27
Rio Bec 50Nos quedamos sin palabras al llegar. Dejamos a los caballos descansar y permitimos que nuestro guía nos llevara entre las diferentes ruinas.

La visita no es muy larga, y sin duda tardamos mucho más en el camino, pero la vista de esas estructuras nos hizo olvidar el mal trago del camino (para nosotros no acostumbrados a montar a caballo).
A la vuelta nos llovió parte de la ruta, lo que provocó que se despertará un poco la selva a nuestro alrededor. Monos aulladores, todo tipo de pájaros y hasta oimos rugir a un jaguar. Una experiencia inolvidable. A unos 7 km de la meta Jesús dijo basta, se bajó del caballo y continuó todo el camino andando. Nosotras le acompañamos durante parte del trayecto, pero sólo un par de kilómetros. Berta y yo decidimos dejar nuestra dignidad intacta a la llegada al pueblo. Ya se encargaron nuestros amigos mayas de troncharse de Jesús, que era más grande que el propio caballo.

Al llegar teníamos el cuerpo molido y lleno de marcas del maltrato. Estabamos cansados y doloridos por montar esos caballos. Sopesamos si había merecido la pena el viaje, por ese dinero y ese dolor y no lo teníamos del todo claro. Hoy, después de este tiempo, lo sabemos seguro. Mereció la pena cada instante. Ahora que el daño se ha difuminado con el recuerdo de las ruinas entre la vegetación sólo recordamos lo impresionante del camino, el paisaje y la fauna.

Nuestra nota: 9/10
Lo mejor: Experiencia única, ahora sí somos auténticos exploradores. Nuestro guía local. Su conocimiento de la zona, sus historias, su relación con los antiguos mayas...
Lo no tan bueno: Caballo, caballo, caballo. Dios, todavía duele cuando lo recordamos.
Recomendamos: Ir con un guía local. Cambia totalmente la experiencia. Ir sin prisa, el sitio está lejos (unos 17 km), llevar algo de comer y de beber ya que pasamos todo el día fuera. Antimosquitos. Cuidado con las garrapatas. Ir, a pesar de los pormenores.



14 abr 2011

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Becán es una maravilla. Está unos kilómetros al oeste de Xpujil, muy cerca de Chicanná, y se trata de una ciudad maya con enormes edificios bien conservados, algunos de ellos muy originales. Es una ciudad antigua, fundada en el periodo preclásico, sobre el 550 a.C., y abandonada finalmente sobre el 1200 d.C.

Lo que mas llama la atención al llegar al yacimiento es que toda la ciudad está rodeada de un foso defensivo, algo poco habitual, al menos de esas proporciones. El foso tiene unos seis o siete metros de anchura y tres o cuatro de profundidad, y hay varios caminos que lo cruzan en diferentes puntos, permitiendo el acceso a la urbe.

Nada mas entrar nos encontramos con algunos edificios alrededor de una plaza, entre los cuales aparece un tunel abovedado que nos conduce hasta otra plaza en la que destacan varios templos impresionantes, incluida una alta pirámide escalonada a la que se puede subir, y desde la que se tiene una fantástica panorámica de los edificios cercanos. Se pueden admirar algunos mascarones, aunque ya sin recubrimiento de estuco. Siguiendo el recorrido, nos acercamos a una estructura palaciega enorme, con muchísimas habitaciones y con mas de tres pisos de altura. Detrás de este palacio hay un juego de la pelota bastante grande, rodeado de árboles.

Rodeando el palacio, cruzando un bonito patio interior, llegamos al sitio donde se conserva un friso de estuco pintado, en el que destaca un mascarón adornado con un complicado tocado. Todo esto se encuentra protegido y cerrado, pero se puede ver a través de un cristal (algo sucio por cierto).

Siguiendo con la visita, llegamos a un impresionante conjunto de edificios, elevados sobre un zócalo monumental, y que rodean una plaza elevada. Uno de ellos, con dos torres cuadradas, destaca sobre los demas, pero también hay varios templos muy bonitos, y se puede subir hasta arriba para disfrutar de la vista.

En general creo que es de los yacimientos mayas que mas me han gustado, tanto por su espectacularidad como porque es muy facil de visitar, con todos los edificios bastante agrupados. Y como se trata de un sitio poco conocido a nivel turístico, la verdad es que fue toda una sorpresa. El coste de la entrada es de $41 MXN, y vale cada uno de ellos, y algunos mas.

Nuestra nota: 9'5/10
Lo mejor: Es uno de los yacimientos mas impresionantes que he visto en Yucatán.
Lo no tan bueno: Hacía mucho calor, y subir a los edificios era duro.
Recomendamos: Sombrero, agua y calzado cómodo para poder recorrer todo lo que hay por ver.