Mostrando entradas con la etiqueta Puuc. Mostrar todas las entradas
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2 mar 2012

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 La última parada de nuestra fabulosa ruta fue Oxkintok, "la piedra de los tres soles", muy cerca de la Hacienda Santa Rosa.

Hay que tomar la carretera a Maxcanú y seguir el desvio de 6 kilómetros que lleva hasta el sitio. Es bastante sencillo de localizar.

La excavación de Oxkintok resultó de una cooperación entre el gobierno español y el mexicano para conmemorar el 5º centenario del descubrimiento. Fue mi departamento, en la Complutense, el encargado de llevar a cabo esa excavación y por lo tanto, a pesar de no ser el sitio más influyente de la zona, siempre le he tenido un cariño especial.

Como en todas las historias de familia, la excavación de este sitio, está rodeada de leyendas, traiciones, venganzas, etc. Pero nos ceñiremos a hablar de esta visita.

Dentro del estilo Puuc, Oxkintok resulta original, puesto que su apogeo de desarrolla desde el preclásico. Esa peculiaridad se observa también en la arquitectura de sus edificios, en la que se contempla la evolución de estilos a lo largo del yacimiento.

Destaca las estelas y altares, con una decoración diferente a lo acostumbrado, y sobre todo el Laberinto, pieza única dentro del mundo maya.


Nuestra nota: 7,5/10
Lo mejor: Poder visitarlo completamente solos. 
Lo no tan bueno: El laberinto está cerrado al público, una pena. 
Recomendamos: Visitar las cuevas que hay por la zona. Nosotros no tuvimos ocasión y nos quedamos con las ganas.






3 dic 2011

La cueva de Xtacunbilxunaan (ya se que es impronunciable para los que no hablamos maya) es una visita que vale la pena realizar si se pasa por la zona del norte de Campeche. Para llegar al lugar hay que seguír la carretera federal 261, de Hopelchén a Muna (la que pasa por Uxmal). A unos 40 km. al norte de la primera encontraréis el letrero del sitio.

No es un lugar imprescindible, la verdad, pero después de ver tanto yacimiento, es agradable visitar algo distinto, para variar un poco. Y hay que decir que la cueva es espectacular. Después de pagar la entrada (que cuesta 50$MXN), se puede descender solo, si se tiene linterna propia, o acompañado por un guia, que es lo que hicimos nosotros.

Esta cueva fue aprovechada por los antiguos mayas para conseguir agua potable, en una zona con muy pocos acuíferos de fácil aprovechamiento. El lugar se siguió usando hasta al menos mediados del s.XIX, hasta que se secó de manera definitiva el pozo principal. Existe una famosa lámina del célebre ilustrador inglés Fréderick Catherwood (que acompañó al explorador John Stephens en sus viajes por la zona), que en 1841 plasmó el interior de Xtacunbilxunaan, pudiéndose ver el sistema de escalas de madera que usaban, probablemente desde la antiguedad, los habitantes de la región para extraer el agua del fondo del cenote.

El tamaño de la gruta es enorme, tanto por la altura del pozo principal como por la cantidad de salas y pozos, de los que nada mas se puede visitar una pequeña parte. La tradición maya emparenta este tipo de cuevas con entradas al Xibalbá, o inframundo, dominado por un conjunto de deidades, y dividido en siete Casas. Es habitual encontrar en su interior restos de ofrendas, altares y restos arqueológicos relacionados con el culto al los dioses del submundo, además de que, en este caso, se identifican las diferentes salas de la inmensa cueva con las distintas casas del inframundo, como la casa de los Murciélagos, o la Casa de las Corrientes de Aire.

Todo el recorrido empieza con un largo descenso hacia la enorme boca de la cueva, por una escalinata que parece ser engullida. La visita se realiza con soporte de audio en forma de altavoces, explicándose curiosidades y leyendas relacionadas con Xtacunbilxunaan, además de iluminación de diversos colores (que en mi opinión podrían haberse ahorrado, con luz blanca basta) y una recreación de la gran escala de troncos que dibujó Catherwood hace 170 años, con maniquíes en el fondo del cenote, para poder hacerse una idea del tamaño del sitio, y del trabajo que suponía extraer agua desde allí.

A la hora de volver a la entrada, la subida es intensa, ya que hemos bajado muchos metros, y la frondosidad de la selva, junto con el calor, nos espera en la superficie.

Nuestra nota: 7/10
Lo mejor: La cueva es espectacular por su tamaño. La Sala Catherwood (donde está la escala) es impresionante.
Lo no tan bueno: El acompañamiento de luz y sonido no es muy bueno
Recomendamos: Llevar vuestras propias linternas, para tener un poco de autosuficiencia dentro de la cueva.

Siguiendo nuestra ruta, en la carretera que enlaza Bolonchén y Hecelchakán, encontramos el yacimiento maya de Xcalumkín.
Se trata de lo que fué un importante centro urbano en el periodo Puuc (clásico final, entre el 600 y el 900 d.C.). La entrada es gratuita.

El lugar debió ser enorm
e, pero en la actualidad hay excavado y reconstruido una pequeña parte de las estructuras presentes en el yacimiento, con lo que la visita no destaca por su espectacularidad.

De todas formas, se pueden ver buenos ejemplos de arquitectura Puuc, co
n sus características decoraciones en forma de columnillas adosadas. No existen aquí (o no están excavados) grandes templos o pirámides, pero sí se pueden ver bastantes ejemplos de edificios palaciegos y residencias nobles, con abundancia de bóvedas semiderruidas, columnas surgiendo por entre los montículos que ocultan el resto de las estructuras. Sin duda sería un lugar mucho mas interesante si se excavara y restaurara mas extensión.

Nuestra nota: 6/10
Lo mejor: Es un buen ejemplo de decoración Puuc, siempre espectacular. Es gratuito y hay poca gente.
Lo no tan bueno: Hay poco excavado, y solo se intuyen el resto de edificaciones enterradas
Recomendamos: Si visitais el lugar en época seca, llevad agua abundante y sombrero, ya que hace un calor terrible.

7 nov 2011

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Para llegar al Edzná desde la ciudad de Campeche (que es lo mas habitual), se debe coger la carretera hacia Hopelchén, hacia el Este. Después de unos 45 km. encontraremos una desviación a la derecha que, tras unos 20 km. nos llevará a las puertas del yacimiento. De todos modos está bien señalizado desde la ciudad, ya que se trata de un yacimiento importante.

Edzná es una antigua ciudad maya fundada originalmente en el 400 a.C., y cuyo apogeo comenzó a partir del 600 d.C. (en el clásico), y que pervive hasta poco tiempo antes de la llegada de los españoles (1,450 d.C.). En sus construcciones podemos hallar influencias de las culturas Puuc, Chenes y Petén, y bien vale una visita, ya que algunos de los edificios que se conservan son muy espectaculares.
La entrada al recinto cuesta $41.00, y se llega al yacimiento por una larga avenida. Lo primero que nos encontramos es un edificio de tipo administrativo, llamado la Casa de los Cuchillos (ya que en él se hallaron bastantes de estos utensilios). Este edificio da paso a la Gran Plaza que conforma el centro de la antigua ciudad maya de Edzná. Y es una plaza realmente impresionante. En el lado derecho podemos ver la Nohoch na, o Casa Grande, una larguísima estructura con gradas, probablemente utilizadas por los pobladores para asistir a espectáculos o ceremonias religiosas en la Plaza. Sobre esta estructura había dependencias administrativas.

Al fondo vemos una pequeña pirámide y un juego de pelota, y a la derecha de la plaza destaca un enorme zócalo sobre el que se alza el famoso Edificio de los Cinco Pisos, una estructura piramidal impresionante, con habitaciones en cada altura y portales de estilo puuc. Sobre el último de los pisos se conserva parte de una crestería que otorga mas altura al edificio. Sobre el zócalo hay también algunos edificios mas, que forman otra plaza, con algunas pequeñas estructuras adicionales tras ellos. Todo este enorme conjunto se llama la Gran Acrópolis.
Siguiendo con la visita, no hay que perderse, tras el Juego de Pelota un pequeño edificio con mascarones muy bien conservados, mas allá de la gran plaza, junto al cual podemos ver otro zócalo, no tan grande, y con templos encima, al que se llama Pequeña Acrópolis.

Siguiendo caminos secundarios se puede llegar a visitar alguna estructura de interés (siempre que se pueda evitar convenientemente a los vigilantes en las zonas con paso restringido), como una pirámide recientemente despejada de vegetación pero aún inexcavada tras la Gran Casa, o el pequeño Patio de los Embajadores, junto a la Casa de los Cuchillos.

En conjunto podemos decir que Edzná, a pesar de no ser una de las"joyas de la corona" (como Tikal, Uxmal, Palenque o Chichen), sí se puede incluir en un segundo nivel de ciudades mayas casi igual de espectaculares pero que no gozan de tanta fama como sus hermanas mayores, como Kohunlich, Dzibanché, Becán, Yaxchilan o Santa Rosa Xtampak.


Nuestra nota: 8,5/10
Lo mejor: El Edificio de los Cinco Pisos es brutal, sobre su zócalo y junto con el resto de construcciones de la Gran Acrópolis.
Lo no tan bueno: Es un lugar bastante concurrido (sobre todo si se visita en el Equinoccio de primavera).
Recomendamos: Recrearse un rato contemplando la Gran Acrópolis desde las gradas de alguno de sus templos menores. Seguir los senderitos y disfrutar de los edificios mas alejados de la Gran Plaza también.

30 oct 2011

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Camino de Merida a Campeche hay varias señalizaciones de ruinas. Muchas de ellas continuan el estilo Puuc que prolifera un poco más al norte.

Las ruinas que fuimos a visitar Acanmul y Kankí, a pesar de estar señalizadas en algún punto del camino no son demasiado fáciles de localizar, sobretodo Acanmul, que a partir de cierto punto resulta prácticamente imposible de encontrar. Para llegar sin perderse hace falta seguir las siguientes instrucciones:

Desde la carretera general que va a Campeche hay que tomar una desviación hacia Chamblas desde Hampolol. (Justo ahí es donde debe aparecer un cartelito azul de ruinas típoco de la zona). Acanmul está pasado el pueblo de Nachehá, siguiendo la carretera todo recto hasta tomar el desvio al pueblo del mismo nombre, en Nachehá hay que tomar una carretera de terracería, a unos 4.5km una salida casi oculta a la derecha, junto a una curva. Entrando por la pista de tierra el sitio está en la primera bifurcación, a mano izquierda. No tiene pérdida (je, je, je).

Acanmul es un pequeño sitio en el que se ve se han estado haciendo trabajos de investigación los últimos años. Hay algunos carteles escritos a mano que indican las estrucuturas y resulta sencillo de visitar (a pesar de encontrarse un poquito escondido). Está cubierto de vegetación pero el tamaño de las estructuras es importante y se encuentran en bastante buen estado. Tal vez por sí sólo no merece la pena un viaje tan largo, pero estando en la zona resulta curioso de ver y uno puede sentirse un descubridor del XIX. Ya me gustaría a mi dibujar como Catherwood!!


Nuestra nota: 6.5/10
Lo mejor: Lo que nos reimos hasta encontrar el sitio (preguntamos como a 4 personas y una aseguró para sus adentros que no lo encontraríamos, curiosamente fueron las indicaciones de ese último las que nos llevaron al lugar). Lugar para ver en soledad.
Lo no tan bueno: En realidad no tiene nada malo, pero es un lugar pequeño y no tan espectacular.
Recomendamos: Seguir las indicaciones si no queréis pasar media mañana buscándolo. 




En Tenabó, pasada la PEMEX está el desvío a Kankí. Hay que llegar por la carretera hasta el pueblo del mismo nombre a unos 15km, adentrándose en el pueblo llegar hasta el cartel que señaliza el "camino" al sitio de unos 500m. Bastante más sencillo de localizar que el yacimiento anterior.

El lugar tiene un centro de interpretación (un chamizo con un bote de basura) y está algo más organizado que otros que hemos visto, aun así no encontramos a nadie que vigilara el lugar.

La ciudad se compone de una sucesión de plazas (10 en total) comunicadas unas con otras en las que se pueden ver algunas subestructuras que quedan en pie.

El sitio, de estilo arquitectónico Puuc, resulta curioso por esta sucesión de patios, pero hay pocas estructuras realmente a la vista y lo que más llama la atención son los túmulos de rocas unos tras otros. LLegados a la parte principal del sitio se pueden observar algunos detalles como columnas o algún friso. El sitio está algo retirado y no es muy conocido por lo que lo visitamos completamente solos.


Nuestra nota: 6.5/10
Lo mejor: Resulta curioso el sistema de Patios, hasta que comienzas a seguirlos parece que no hay mucho que ver, pero el sitio es grandecito. Los árboles de peluches, rodean todo el sitio
Lo no tan bueno: Cuidado con el suelo que pisas. Hay zonas con pozos que casi no se ven y el terreno es bastante accidentado. En época seca hay millones de bichines que te siguen.
 Recomendamos: Pasear por todo el complejo, no es muy grande pero ya que se va merece la pena verlo entero. 




24 sept 2011

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Las mil caras de Campeche

Esta es otra de las escapadas que hemos podido realizar, en esta ocasión, pasando 4 noches fuera. Decidimos probar un par de haciendas para dormir (de muy diferente calado, todo hay que decirlo), así como visitar una ciudad colonial e intentar barrer lo que nos quedaba del estado de Campeche (del cual ya conociamos el sur).
Como de costumbre, podéis acceder a este mapa pulsando aquí para verlo en detalle y localizar cada punto.

Las distancias recorridas en este viaje fueron un poco más largas pero muy gratificantes. A día de hoy no guardo un mal recuerdo de esta escapada y sí que nos llevamos varias gratas sorpresas. Sin dudarlo repetiría.

El viaje lo realizamos en coche, como usualmente. Salimos por la tarde para llegar a nuetro primer alojamiento pasado Mérida. La Hacienda Yaxcopoil. Al día siguiente tomatos camino hacia la ciudad colonial de Campeche pasando por dos sitios arqueológicos ocultos: Acanmul y Kanki.

El siguiente día fue muy intenso, día de Equinoccio, visitamos Edzna, Hochob, Tabasqueño y Dzibilnocac. La siguiente jornada resultó memorable al realizar uno de los grandes descubrimientos de toda nuestra estancia: Santa Rosa Xtampak. Posteriormente visitamos las grutas de Xtancumbilxunaan (sí, puedo decirlo en voz alta de carrerilla, ¿y tú?) y el pequeño sitio de Xkalumkin.

Terminamos nuestro periplo dándonos el gustazo de dormir en la Hacienda Santa Rosa y visitando las ruinas de Oxkintok.

Para los no acostumbrados a ritmos frenéticos recomendamos realizarla con un par de días extras. Si dispones de un par de semanas mejor visitar todo el estado, que no tiene desperdicio, llegando hacia la zona de Rio Bec que quedaba ya bastante cerquita.

26 jul 2011

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Después de pasar la mañana recorriendo Uxmal nos dirigimos a un yacimiento no tan espectacular, pero muy interesante: Kabah.

El sitio no está muy lejos de Uxmal, a unos 40 kilómetros, cerca de la ciudad de Sta. Elena, y la carretera pasa justo por enmedio, dividiendo el conjunto en dos de manera salvaje (como en muchos otros yacimientos en el mundo). También hay que decir que esto lo hace de lo mas cómodo, convirtiendo el sitio en apto para que lo visiten hasta las personas mas vagas, ya que los edificios están a tiro de piedra de la via. El precio de la entrada es de 43$ MXN

El grupo de estructuras este es el mas espectacular, y destaca una plaza cuadrangular elevada, rodeada de edificios, incluyendo un palacio bastante grande y un templo desde el que se tiene una vista magnífica del conjunto. Si el día es soleado no será raro encontrar alguna iguana tomando el sol.

Junto a esta plaza se alza el que probablemente es el edificio mas original del yacimiento, el palacio de los Mascarones, que muestra el extremo al que llegó el estilo puuc en su afan de decorar hasta el último rincón de las estructuras. Una fachada completamente cubierta de mascarones del dios Chac es prueba de esto.

Al otro lado de la carretera podemos visitar una pirámide, varios conjuntos de templos y edificaciones (muchas de ellas sin excavar y pendientes de limpieza), algunos sacbés y el famoso arco de Kabah.

Nuestra nota: 7'5/10
Lo mejor: El edificio de los mascarones.
Lo no tan bueno: La carretera parte la zona en dos, una lástima.
Recomendamos: Visitar el yacimiento. Aunque esté cerca de otros mas importantes y vistosos, no se tarda mucho en verlo y es tiempo bién invertido.

Siguiendo con la ruta, nos dirigimos hacia la ciudad maya de Mayapán. Se trata de un yacimiento que está junto a la ciudad actual de igual nombre, a unos 60 km. al sureste de Mérida. El sitio es muy curioso, ya que parece un Chichen itza en miniatura. La verdad es que pertenecen al mismo periodo (Postclásico tardío), y las construcciones recuerdan bastante a las de Chichen, pero mas pequeñas. La entrada cuesta 31$ MXN.

Destaca la pirámide de Kukulkán, curiosamente con las escaleras construidas de manera asimétrica, y un edificio cilíndrico sobre un zócalo (muy parecido al Caracol de Chichen), en cuyo interior se puede ver una bóveda curva muy chula. El yacimiento no es muy grande, y se puede ver en una horita sin cansarse ni caminar demasiado. Desde lo alto de la pirámide se abarca toda la zona excavada y la panorámica es muy fotogénica.

Se conservan bastante bien algunos relieves en partes excavadas de los muros de la pirámide, con figuras antropomorfas muy chulas. Lo que más destaca del yacimiento son las pinturas murales que se han conservado en algunos edificios. Desafortunadamente no se han conservado restos pintados en buen estado de conservación en muchos sitios, y las pinturas de Mayapan bien valen una visita, porque son muy originales. La mas impresionante muestra una vista submarina, con iguanas, peces y fauna marina variada, además de un personaje buceando. Nunca habíamos visto nada igual...

Nuestra nota: 7'5/10
Lo mejor: El mural con pinturas submarinas. ¡Sobresaliente!
Lo no tan bueno: Como está cerca de una ciudad, suele haber bastante gente.
Recomendamos: Subir a la pirámide de Kukulkán. No es muy alta y la vista de conjunto vale la pena.

22 jul 2011

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Cuenta la leyenda que un enano nacido de un huevo de tortuga reinó en Uxmal durante años. Bajo su reinado mandó construir un templo sin igual y lo llamó "Pirámide del Adivino". Cuenta que reinó muchos años de manera juiciosa, pero que el poder terminó corrompiéndole de tal manera que ofendió a los mismos dioses. El castigo por sus actos fue la destrucción de la ciudad y la civilización que la vió florecer.
Es probable que Uxmal sea la segunda ciudad más visitada del área maya, y no inmerecidamente. A una corta distancia de Mérida y a unas 3 horas de Cancún el paseo hasta allí bien merece la pena. Nosotros decidimos madrugar para llegar a primera hora y disfrutarla con tranquilidad y sin demasiado público. La entrada cuesta 111 MXN (igual que Chichén) los 51 MXN del INAH + 60 de CULTUR (un pago para la conservación de las áreas arqueológicas que sólo se aplica en el estado de Yucatán). Por lo que recomendamos a los locales y residentes (el FM3 es válido) que vayan en domingo, cuando la entrada es libre. La zona cuenta con todos los servicios.

Uxmal es un dilema. Por un lado es bastante popular, lo que hace difícil disfrutarlo en absoluta tranquilidad, por otro te deja el cuerpo helado, no puede dejar de gustarte porque no es comparable con nada visto. Es monumental, limpio, de fuerte sentido matemático, en ciertas áreas decadente. Contrastan sus zonas completamente reconstruidas con aquellas en las que tienes que luchar contra la vegetación para poder pasar. Una cosa es segura, no te dejará indiferente. El templo del Adivino es la estructura más famosa, original pirámide de esquinas curvadas, que hace honor al enano de la historia. El Cuadrángulo de las monjas, por el que se accede al resto del sitio, es majestuoso y el favorito de las señoras iguanas que se tuestan al solecito al calor de sus piedras. No hay nada como pasear por la plaza mientras corretean en busca de un lugar donde no ser molestadas. El juego de pelota conserva uno de los aros más completos y grandes de la zona y conduce a la zona del Palacio del Gobernador, donde hay que subir a observar toda el área. Hay que contener el aliento. Con un poco más de esfuerzo (y controlando la respiración, uno dos, uno dos) llegamos a lo alto de la Gran Pirámide donde la vista es aún mejor. Hasta ahí todo normal. Pero el sitio es inmenso. Recomendamos bajar por el templo del Gobernador para rodear por detrás la Gran Pirámide y el Templo sur (sin reconstruir) pasamos entonces por debajo justo del Palomar (mi debilidad, qué le vamos a hacer) y se puede explorar un poco la zona para llegar hasta el grupo del cementerio o la zona norte, zonas nada conocidas y que el 98% de los visitantes pasan sin ver. Nosotros no encontramos esta última (y eso con mapa en mano, ejemplo de lo grande y silvestre que son algunas zonas del sitio) por lo que tenemos que volver. La visita merece al menos un par de horas para recorrer todos los rincones, con tres, pues mejor.
Nuestra nota: 9/10
Lo mejor: A mi me gusta el Palomar, pero supongo que la Pirámide del Adivino y el Cuadrángulo de las monjas.
Lo no tan bueno: El precio de la entrada. Su aumento de popularidad en los últimos años.
Recomendamos: Madrugar, ir en domingo si te puedes ahorrar el dinero. Llevar agua, las subidas al sol se notan. Perderse, el sitio es mucho más grande de lo que parece y de lo que visita la gente. Investigad!!

19 jul 2011

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Comenzamos nuestro recorrido por la Ruta Puuc por los yacimientos de Labná y Sayil, que se encuentran muy cerca uno de otro, a apenas unos kilómetros de distancia, en el sur del estado de Yucatán. Después de una buena sesión de carretera desde Cancún, llegamos a la zona por algunas rutas comarcales no muy transitadas


Labná tiene mas fama, y es mas extenso y con mas edificios excavados. Se trata de una ciudad no demasiado grande, en la que podemos encontrar estructuras palaciegas, algunos templos y un arco bastante espectacular. Lo primero que sorprende es la decoración de los edificios (que es lo que les da fama, y lo que caracteriza al estilo puuc). La mayor parte de las estructuras estan literalmente cubiertas de adornos en forma de agrupaciones de falsas columnillas, metopas con motivos geométricos y múltiples representaciones del dios Chac, aparte de otras esculturas en las fachadas. El Palacio principal es muy espectacular por este motivo, además de por su tamaño y altura.


También destaca el llamado templo del Mirador, una pequeña pirámide con un templete en su parte superior, en el que destaca su impresionante crestería. Junto a este edificio encontramos la construcción mas conocida del sitio, un arco espléndido, que forma parte de otro edificio con un patio profusamente decorado con el mismo estilo que el Palacio.

Hay que destacar que las construcciones mas importantes están unidas por imponentes sacbés, o avenidas ceremoniales, elevadas unos palmos por sobre el terreno, y especialmente bien conservados en este yacimiento.


El auge de esta ciudad se data en el periodo clásico (600 - 900 d.C.)



Nuestra nota: 8/10
Lo mejor: Tal vez el mejor yacimiento para disfrutar de la decoración estilo puuc.
Lo no tan bueno: No hay muchos edificios que visitar.
Recomendamos: Darse un paseo por los sacbés, aparecen múltiples encuadres interesantes para hacer fotos chulas.

El segundo yacimiento que visitamos fue Sayil, en principio menos importante, ya que tiene excavadas menos estructuras. Lo que pasa es que el edificio principal de Sayil es un Palacio colosal, con tres pisos de altura, y cubierto de decoración de estilo puuc. La fachada es absolutamente espectacular, y es tan grande que se complica el hacerle una fotografía en la que quepa entero. Las habitaciones que se abren a la fachada tienen unos curiosos portales divididos por columnas, con unos dinteles construidos con bloques de piedra. La sencillez de estas columnas contrasta con lo abigarrado de la decoración. Y Chac nos vigila desde todos los rincones...

Poco mas hay que ver aquí. Tenemos un templo con crestería no muy bien conservado, y hay que destacar también un edificio rodeado por la selva y a medio excavar, con un dintel cubierto de escritura jeroglífica muy bonito.

Nuestra nota: 8/10
Lo mejor: Ver el Palacio justifica de sobra la visita. Es impresionante.
Lo no tan bueno: Poco mas que ver, aparte del Palacio
Recomendamos: Descansar un rato a la sombra y disfrutar de la vista de un edificio tan magnífico.

2 jun 2011

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Ruinas, cenotes y ciudades coloniales.

Se trata de una ruta cortita y asequible, pasamos dos noches fuera, que puede tener mil y una variantes. En esta ocasión pusimos un poco el "freno" a las ruinas para disfrutar de otro tipo de cosas. La sensación nada más volver a casa fue de satisfacción total, disfrutamos de lo lindo y vimos cosas (como siempre) espectaculares.

Como en la ruta anterior os dejamos un mapa de nuestro recorrido con salida en Cancún, para que veáis un poco las distancias. En las siguientes entradas repasaremos las paradas de la ruta que bien merece la pena ver en detalle.


Algunos de los sitios visitados tienen acceso mediante transporte público, otros es más complicado, pero siempre se puede ir en taxi local. Nosotros como siempre recomendamos ir en coche o convencer a alguien de que os lleve.

En determinadas zonas es dificil comer, os recomendamos que si véis algún lugar por el camino que os guste no esperéis al siguiente. Pueden pasar horas hasta encontrarlo.

Tras la salida de Cancún la primera parada era la zona Puuc (cordillera en maya) donde visitamos en la primera jornada los sitios de Labná y Sayil.

Al día siguiente visitamos Uxmal y Kabah dentro de la misma región. Posteriormente nos dirigimos hacia Mayapán (que no es un pan maya) y hacia los cenotes de Cuzama.

La última noche la pasamos en Izamal, preciosa localidad colonial (de las 3 culturas, la llaman) donde visitamos enormes piramides mayas en mitad del casco urbano.

La ruta en sí no es muy alternativa, ya que todos los sitios visitados son bastante populares, aun así veremos que incluso estos sitios se pueden visitar con tranquilidad y sin necesidad de ser animado por las masas. Se trata de una ruta apta para todos los públicos pero con rincones menos conocidos y que merecen ser vistos.